Verga Vehemente
Volcán Victorioso
Vademécum Visceral
Vejigas
Venas Vacías
Vomitaron Voz
Verdades Violentas
Viven Volando
Vuelven Violando
Voraces
Valientes
Violáceas
Vengan
Vuelquen Vuestras Valijas
Viejas Varicosas
Vinos Verdes
Vivas Vinchucas
Voluminosas Vulvas Verrugosas
Vaginas Vencidas Vírgenes
Veteranas Volanteando Veladas
Varones Viscosos Vertiéndose
Veranos Varados
Velorios Velados
Vaticanos Vascilando
Vacaciones Verbales
Vil Verbo
Viaje Vertiginoso
Velero Veleta
Vela Veloz Viento
Víctimas Vagueando
Vadeando Vicios
Versionando Vanidades
Vigésima Visión
Violín Ventoso
Ventosa Voluntad
Vasta Va Viendo
Visiones Volubles Valiosísimas
Ventanas Ventilaban
Venganzas Villeras Vanguardistas
Votando Villanos Vaporosos
Víboras Vanagloriandose
Vándalos Vacantes
Volteándote Vergonzosamente
Veintiséis Veces
Buh
jueves, 11 de junio de 2009
Es terrible
es terrible.
visto de azul los domingos,
nací en jujuy en noviembre
al Cuchi y al Flaco de amigos
probablemente los nombre
ya me conocen, por la sombra.
no es cierto que quieren verme
es tan tan necia la norma
que a veces perdemos duendes
que saltan por las gargantas
como suicidadas voces
yo canto lo que me canta
mi verdad. Mi pleno goce.
dejo acá mi sangre.
que salga afuera.
visto de azul los domingos,
nací en jujuy en noviembre
al Cuchi y al Flaco de amigos
probablemente los nombre
ya me conocen, por la sombra.
no es cierto que quieren verme
es tan tan necia la norma
que a veces perdemos duendes
que saltan por las gargantas
como suicidadas voces
yo canto lo que me canta
mi verdad. Mi pleno goce.
dejo acá mi sangre.
que salga afuera.
Fabián Kingard
martes, 9 de junio de 2009
reseña Colorado
Llegué solo.Abrió su boca y callé a pedido de nadie. Se desvanecieron las paredes y todos. Ahora no había mas que cielo seco y el olor a palo santo encendido. "Las noches del norte son amarillas" apunté.
Ya no estaba donde creía estar, no esperaba sentir esto. Me encontraba rodeado de fuego y viaje. En el escenario había un árbol cantando. En el escenario había un árbol cantando. La música era corteza y raíz. Las palabras, hojas libres. Detrás suyo, un cerro entero aplastando las escenografías.
El canto saliendo como pájaros de la garganta (alma) de este artista (ama lo que hace). Respiración vital, pensaba mientras oía. Una música (un músico) suspendiéndome en ese segundo que existe entre la inhalación y la exhalación. Allí me quede porque allí se SIENTE.
Llegué solo pero me fui silbando.
Gracias Fabián.
Ya no estaba donde creía estar, no esperaba sentir esto. Me encontraba rodeado de fuego y viaje. En el escenario había un árbol cantando. En el escenario había un árbol cantando. La música era corteza y raíz. Las palabras, hojas libres. Detrás suyo, un cerro entero aplastando las escenografías.
El canto saliendo como pájaros de la garganta (alma) de este artista (ama lo que hace). Respiración vital, pensaba mientras oía. Una música (un músico) suspendiéndome en ese segundo que existe entre la inhalación y la exhalación. Allí me quede porque allí se SIENTE.
"Lapacho cantor,
voz de viento,
brote verde, savia nueva
despertando mi interior"
voz de viento,
brote verde, savia nueva
despertando mi interior"
Llegué solo pero me fui silbando.
Gracias Fabián.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Panorámica inacabada
Dejarás que arda.
Tu espaldami nuevo mundo
agua y piel vertiéndose
sobre mis manos como lluvia blanca
Tu espalda
quítatela y así podré enrollarla y llevarla conmigo
dentro de esta botella azul de vino
Tu espalda
se toma la luz de la mañana
como las asas
como toda la arena del mundo
y de esa manera, cuando mi lengua pase por ella
beberá el amanecer.
En tu espalda habrá lugar
para el dibujo de mi cara en carbonilla
besandotela
besando tela
besandote la.
Tu espalda,
la doblaría en inconsciente origami
un barco quizás,
para romper las olas
para naufragar
con tu espalda a solas.
Tu espalda
muralla del amor, medianera
que divide un mundo
en dos soledades que se llaman
lado a lado.
Tu espalda
piano blanco de cola
mi vino blanco
derramándose en la tapa.
Tu espalda eclipsando mi gran sueño
obstruyendo el corredor que me llevaría
(¿recuerdas cuando dijiste que el corredor nos llevaría?)
hacia los jardines perfumados de eucalipto,
como el olor de tu sexo abierto.
Tu espalda
lienzo de piel
desierto nevado
algodón mojado
lista para germinar otra.
Dos espaldas, ahora la mía.
Tres, la nuestra.
14/05/2009
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